19/4/11

Fotos de Jorge

A principios de 1991 fui a Colonia del Sacramento, a visitar a Jorge, mi amigo del alma. Llevé una cámara de fotos que me prestó Douglas, mi otro amigo del alma. Durante los días que pasé en su casa, Jorge y yo nos sacamos mutuamente una cantidad de fotos. Un par de esas fotos llegaron a ser publicadas mucho tiempo después (a través de copias que conservaron Alicia y Juan Ignacio, la familia de Jorge), cosa que me encantó. Pero nunca me animé a ponerlas en mi blog. Ahora que pasaron veinte años (¡veinte años!) me siento lo bastante audaz como para juntar esas dos con algunas más y publicarlas aquí. (Siempre admiré a Mario Levrero, aún antes de conocerlo. Pero en estas fotos quien está es Jorge, mi amigo, y por eso insisto en el nombre íntimo y no el nombre de las tapas de libros.)

En agosto de 2006, a dos años de la muerte de Jorge, esta foto salió, en blanco y negro, en el suplemento especial que le dedicó El País de Montevideo

Esta foto está en la tapa de Conversaciones con Mario Levrero, libro de Pablo Silva Olazábal

Otras fotos de la misma serie:







Aquí con Juan Ignacio Fernández, su hijo

Aquí con Alicia Hoppe, su esposa

Como bonus track, el perro Pongo

9 comentarios:

nat dijo...

Se festeja la valentía tardía. Una joyita todo esto. Gracias por compartirlas.

Andrea Zablotsky dijo...

Qué bellas fotos. Y lo que es más importante, qué hermoso recuerdo...

Eduardo dijo...

Gracias a ambas. Andre: es verdad, fue realmente un buen momento.

Marina dijo...

Gracias por compartir.

Marina dijo...

Gracias por compartir.

Gustavo Aimar dijo...

Geniales, qué buena estética, tan actuales se ven

Eduardo dijo...

Marina: me llevó mucho tiempo, ¿no?

Gustavo: muchas gracias por tu comentario. :-)

Laura dijo...

Cuando terminé de leer "La novela luminosa", necesité hacer una especie de duelo. Devoré esa novela en cuatro días ¡Cómo disfruto de sus libros!
Me encantó verlo. Gracias por compartir tus recuerdos.
Siempre paso por tu blog, no sólo por éste sino también por "La mágica web". Es un placer leerte.

Saludos,
Laura

Fabián Dellamonica dijo...

Hermosas. Y justo estoy leyendo El discurso vacío. Gracias por compartir este tesoro!