6/12/09
4/12/09
29/11/09
"Your skin is something that I stir into my tea"
Joanna Newsom, "Clam, Crab, Cockle, Cowrie":
Más:
"There are some mornings when the sky looks like a road.
There are some dragons who were built to have and hold.
And some machines are dropped from great heights lovingly.
And some great bellies ache with many bumblebees
And they sting so terribly."
No es fácil escuchar a esta mujer. Esto es, de muy lejos, lo más accesible que encontré, y a la vez una canción hermosa.
Más habitual en su universo, la canción "Emily" (a los 2:30 se entiende mejor qué quiero decir):
Esa es la primera parte (la canción dura unos doce minutos). La segunda parte en el mismo show: youtube.com/watch?v=eTsqf24XcDw
A los 3.10 empieza a cantar esto (con esa voz):
"Anyhow - I sat by your side, by the water
You taught me the names of the stars overhead that I wrote down in my ledger
Though all I knew of the rote universe were those Pleiades loosed in December
I promised you I‘d set them to verse so I'd always remember
That the meteorite is a source of the light
And the meteor's just what we see
And the meteoroid is a stone that's devoid of the fire that propelled it to thee
And the meteorite's just what causes the light
And the meteor's how it's perceived
And the meteoroid's a bone thrown from the void that lies quiet in offering to thee."
25/11/09
Se acaba noviembre
Y se acaban las flores de jacarandá.
Plaza Noruega, antes de la lluvia, hace un rato. (Click en cada foto para verla mucho más grande.)
Plaza Noruega, antes de la lluvia, hace un rato. (Click en cada foto para verla mucho más grande.)
El lobo, el conejo y la serpiente
Había una vez un lobo que andaba por los bosques, se rascaba atrás de las orejas con las patas traseras y, por ser respetuoso de las tradiciones, le aullaba a la luna.
Lejos estaba de sospechar, este lobo, que al mismo tiempo (la misma vez) había un conejo blanco que vivía dentro de una jaula en el lavadero de cierto departamento de un tercer piso. El conejo no se rascaba atrás de las orejas, ni en ninguna otra parte. Es dudoso que tuviera noción de lo que es rascarse.
En tanto, ni lobo ni conejo tenían idea de la existencia de una serpiente (la misma vez, al mismo tiempo) que asombraba a los visitantes del zoológico cuando decidía desenrollarse, siempre tan lentamente, del tronco de árbol seco que le habían puesto para que se sintiera como en casa.
Esto podría seguir así indefinidamente, si no fuera que la vez (el tiempo) se nos va volando, y nos vemos obligados a terminar aquí. Por otra parte, no es común que los relatos con animales contengan más de tres especies diferentes.
Lejos estaba de sospechar, este lobo, que al mismo tiempo (la misma vez) había un conejo blanco que vivía dentro de una jaula en el lavadero de cierto departamento de un tercer piso. El conejo no se rascaba atrás de las orejas, ni en ninguna otra parte. Es dudoso que tuviera noción de lo que es rascarse.
En tanto, ni lobo ni conejo tenían idea de la existencia de una serpiente (la misma vez, al mismo tiempo) que asombraba a los visitantes del zoológico cuando decidía desenrollarse, siempre tan lentamente, del tronco de árbol seco que le habían puesto para que se sintiera como en casa.
Esto podría seguir así indefinidamente, si no fuera que la vez (el tiempo) se nos va volando, y nos vemos obligados a terminar aquí. Por otra parte, no es común que los relatos con animales contengan más de tres especies diferentes.
17/11/09
7/11/09
Al despertarme
El ojo izquierdo contra la almohada. El brazo izquierdo extendido por la otra mitad de la cama. Arriba, rítmico chirriar de pajarraco del ventilador de techo, ruido de erres. Allá lejos los pies, olvidados uno sobre otro. Antes, las rodillas acumulando el crujido que harán al levantarme. La respiración lenta y a la vez superficial, para generar cada tanto un suspiro o un bostezo. El sueño, agotado. El día, todavía sin empezar.
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